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08 agosto 2023.- En sólo dos décadas, la producción anual de residuos plásticos en todo el mundo se ha duplicado, pasando de 180 millones a más de 350 millones de toneladas, según el informe Perspectivas Mundiales del Plástico de la OCDE. Gran parte de estos residuos no se gestionan adecuadamente. En todo el mundo, casi una cuarta parte (22%) acaba en vertederos abiertos o en la naturaleza. Sólo el 9% se recicla, mientras que el resto (69%) se incinera o entierra.
En los últimos años, la creciente concienciación sobre la magnitud y los peligros de la contaminación por plásticos ha allanado el camino para una mayor intervención política. Como informó Euronews el mes pasado, más de 100 países prohíben ya total o parcialmente las bolsas de plástico de un solo uso, y muchos están prohibiendo también otros artículos de plástico desechables (cubiertos, varillas para mezclar, etc.). Dado que los envases representan casi el 40% del peso total de los residuos plásticos generados en el mundo, su reducción y reciclado es una prioridad en la lucha contra la contaminación por este material.
Colillas y envases, los residuos predominantes en las costas
Más de 2,5 millones de kilogramos de basura fueron recogidos y eliminados adecuadamente por voluntarios en regiones costeras de todo el mundo en 2021, según la organización estadounidense sin fines de lucro Ocean Conservancy. Como muestra la siguiente infografía, los envoltorios y envases de alimentos y las colillas de cigarrillos fueron el tipo de residuo recogido más habitualmente.
Según datos del informe anual más reciente de Ocean Conservancy, cerca de 319.000 voluntarios recogieron ese año alrededor de 1,3 millones de envases de comida, así como más de 1,1 millones de colillas de cigarrillos y casi 850.000 botellas de plástico. En total, se recogieron 9.760.227 objetos.
Una sola colilla puede no parecer gran cosa, pero a mayor escala se convierte en un problema mucho más grave. El informe cita cómo estudios de los últimos años han descubierto que cuando las colillas se degradan, pueden filtrar sustancias tóxicas al medio ambiente que pueden envenenar la fauna local, ya que contienen filtros compuestos principalmente de microplásticos, más precisamente fibras de acetato de celulosa.
Debido a la naturaleza del estudio, los datos agregados por Ocean Conservancy no pueden proporcionar una imagen completa de la contaminación en todas las costas del mundo y también es difícil hacer una comparación entre países debido a la gran discrepancia en el área limpiada y los voluntarios implicados por lugar. Lo que sí pone de relieve, sin embargo, es el carácter generalizado de la eliminación inadecuada de residuos en todo el mundo y señala las zonas específicas que deben ser objeto de atención.
Los países que más contaminan con plástico los océanos
Cada año se producen millones de toneladas de plástico en todo el mundo. Tras su ciclo de vida, la mitad de los residuos plásticos se recicla, incinera o deposita en vertederos, pero gran parte del resto acaba en los océanos y puede tardar hasta 500 años en degradarse. ¿Cómo termina todo este plástico allí? La mayoría procede de los ríos. Nuestro gráfico, basado en datos del trabajo de investigación de Lourens J.J. Meijer y su equipo, muestra los diez países con mayor contaminación por plástico en las aguas que los rodean, que posteriormente terminan en el océano.
Se podría pensar que los países que producen o consumen más plástico son también los que más contaminan, pero no es así. Según el estudio, los países con áreas geográficas pequeñas, costas más largas, alta pluviosidad o sistemas deficientes de gestión de residuos son más propensos a verter plástico al océano. China, por ejemplo, produce diez veces más residuos plásticos que Malasia, pero el informe calcula que el 9% de todos los residuos plásticos de Malasia acaban en el mar, frente al 0,6% de China.
Los autores del estudio estiman que más del 75% del plástico que se acumula en los océanos procede de la "mala gestión de residuos" en países asiáticos como India, Malasia, China, Indonesia, Myanmar, Vietnam, Bangladesh, Tailandia y Filipinas —un archipiélago de más de 7.000 islas con 36.289 kilómetros de costa y 4.820 ríos—, que concentra el 35% del plástico del océano. El único país no asiático entre los diez primeros es Brasil.
Bolsas reutilizables: las más populares
Según un informe de la empresa Kantar, China es el país (de los analizados) donde los encuestados utilizan mayormente bolsas reutilizables para hacer las compras (72%). En España y Francia el porcentaje también es alto (63%). Alemania es el país con el porcentaje más alto de personas que eligen no utilizar ninguna bolsa para comprar (21%), y los entrevistados de Estados Unidos se dividen mayormente en quienes utilizan bolsas reutilizables (41%) y quienes optan por las de plástico (41%). La encuesta se realizó en línea a nivel mundial con el objetivo de explorar las prácticas sostenibles de los consumidores frente a la incertidumbre económica.
Frente a este panorama, cabe preguntarse si el uso de bolsas reutilizables (en el estudio no se especifica de qué material están compuestas, pero la mayoría están compuestas de algodón) es una costumbre realmente sostenible. "Son una forma 'barata' de percibir que uno está contribuyendo a utilizar menos plástico, y que, por tanto, está comprometido con el cuidado del medioambiente y de la sostenibilidad", explica Juan Carlos Gázquez-Abad, profesor colaborador de los Estudios de Economía y Empresa de la Universitat Oberta Catalunya (UOC).
Sin embargo, en general, se considera que una bolsa de algodón debe reutilizarse al menos 131 veces para que sea más sostenible que una bolsa de plástico de un solo uso. Esto se basa en un estudio que comparó el impacto ambiental de diferentes tipos de bolsas. Por otro lado, la producción de algodón puede tener varios impactos negativos en el medio ambiente, como el uso intensivo de agua y fertilizantes y pesticidas, contaminación del agua y del suelo. Además, en algunos países, los trabajadores involucrados en la producción de algodón pueden estar expuestos a condiciones laborales precarias y a explotación laboral. Por lo tanto, se recomienda reutilizar la bolsa de algodón tantas veces como sea posible antes de desecharla y no comprar más de las que consideremos realmente necesarias.
Fuente: Statista
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